Resumen Ejecutivo
Por Yolanda Victoria Rojas Espinoza

El Nuevo Contrato Social de lo Justo constituye una propuesta ética, jurídica y estructural orientada a reordenar los fundamentos del Estado y de la convivencia social en el Perú. La obra parte de una tesis central: el orden político actual descansa sobre una ruptura constitucional y sobre un modelo económico que ha priorizado la estabilidad contractual por encima de la dignidad humana y la soberanía popular (Rojas Espinoza, 2026).

El texto sostiene que antes de cualquier reforma constitucional debe existir un acuerdo ético previo —el Nuevo Contrato Social— que establezca aquello que resulta innegociable para una sociedad que aspire a vivir en paz. Dicho acuerdo se fundamenta en tres principios estructurales: (1) el derecho de nacer como origen de todos los derechos, (2) la Tierra y los recursos naturales como herencia común, y (3) la Base Justa como piso mínimo de dignidad garantizada (Rojas Espinoza, 2026).

La autora desarrolla el concepto de Base Justa, definida como el conjunto de condiciones materiales mínimas necesarias para que la libertad y el mérito sean reales. Esta incluye, entre otros, acceso a agua limpia, aire puro, alimento sano, salud oportuna, educación gratuita, vivienda segura y protección de la niñez. Sin esta base, el esfuerzo individual se convierte en supervivencia forzada y el mérito pierde legitimidad moral (Rojas Espinoza, 2026).

En el plano histórico-jurídico, la obra sostiene que el quiebre constitucional de 1992 interrumpió la legitimidad democrática, argumentando que la Constitución de 1979 fue la última emanada de un proceso plenamente soberano. En consecuencia, plantea una restitución transitoria de dicho marco como acto de reparación jurídica previo a cualquier nueva deliberación constitucional (Rojas Espinoza, 2026).

En el plano económico, el libro propone reordenar la relación entre recursos naturales y beneficio colectivo bajo el principio QNM —“Que Nos Mantengan con lo Nuestro”— entendido no como asistencialismo, sino como correcta administración de la riqueza común. Se plantea una regla distributiva estructural, límites éticos a la acumulación cuando esta compromete la vida y mecanismos de reparación ambiental y social frente al saqueo documentado (Rojas Espinoza, 2026).

Asimismo, la obra distingue entre necesidad y maldad en materia penal, proponiendo que la prevención del delito debe comenzar garantizando dignidad material mínima antes de exigir responsabilidad plena. El sistema sancionador se estructura bajo el principio “primero dignidad, luego responsabilidad” (Rojas Espinoza, 2026).

En términos de gobernanza, se propone:

– Transparencia absoluta del dinero público.
– Límites claros al poder político.
– Revisión de contratos que afecten soberanía.
– Protección jurídica reforzada de la naturaleza como sujeto de derecho.
– Participación vinculante del pueblo en decisiones estratégicas sobre recursos.

El libro articula así una hoja de ruta que integra memoria histórica, restitución constitucional, justicia distributiva preventiva y sostenibilidad intergeneracional.

En síntesis, el Nuevo Contrato Social de lo Justo no se presenta como un programa partidario, sino como un pacto ético previo a toda arquitectura institucional. Su objetivo declarado es transformar el modelo de supervivencia estructural en un modelo de dignidad garantizada, donde la economía sirva a la vida y no a la inversa (Rojas Espinoza, 2026).


Referencias

Rojas Espinoza, Y. V. (2026). El Nuevo Contrato Social de lo Justo: Manifiesto ético, jurídico y humano para vivir en paz. QNM – Que Nos Mantengan con lo Nuestro.